miércoles, octubre 25, 2006

A la orilla de la chimenea

Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual que los labios que beso en mis sueños, puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemigo, tu todo, tu esclavo, tu fiebre tu dueño y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren,tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado tu Dios tu asesino,o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.

Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor que me falta el valor para atarte a mi cama, puedo ponerme digno y decir toma mi dirección cuando te hartes de amores baratos, de un rato me llamas y si quieres también puedo ser tu trapecio y tu red, tu adios y tu ven, tu manta y tu frio, tu resaca, tu lunes, tu hastío ,o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea. O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda. O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra a la orilla de la chimenea a esperar...

Joaquin Sabina



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